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SUELOS

En el complejo volcánico que forma la Sierra de Gata y sus estribaciones hasta la costa los suelos mas abundantes son los Litosoles y los Regosoles litosólicos que se extienden desde el sector más meridional de la Sierra (Cerro de San Miguel, Cerro de la Vela Blanca, punta de Mónsul hasta Las Negras),van a representar hasta el 50 por ciento de todo el área de estudio, la situación de este sector con pendientes medias del 40 por ciento, así como el escaso recubrimiento vegetal, hacen que la erosión sea el factor dominante de la evolución y desarrollo de los suelos, los cuales son excesivamente pedregosos, que van a tener una rocosidad extrema. El uso potencial de esta unidad es nulo.



Figura: ejemplo Litosoles y regosoles litosólicos, en la zona de Mónsul.

En general en el resto de la sierra van a abundar la asociación de Litosoles y Regosoles litosólicos con inclusión de Regosoles eútricos en el sector sur, localizándose sobre las rocas volcánicas que forman toda la sierra. La característica fundamental son la alta pedregosidad (tamaño piedra o pedregón), elevada rocosidad, con pendiente que pueden llegar hasta el 70 por ciento en algunas zonas, son suelos poco profundos, especialmente en la parte alta de los cerros, donde los efectos erosivos son máximos.

En el cuadrante nororiental, de la sierra junto con pequeñas extensiones diseminadas el borde de la Serrata de Najar, los suelos representado son similares anteriores pero con inclusiones ahora de Regosoles Calcáricos, desarrollados casi exclusivamente sobre calcarenitas y puntualmente sobre rocas volcánicas. Pedregosita también abundante, la rocosidad aparece principalmente en la parte alta de los cerros, los Regosoles calcáricos se presentan el las partes bajas formados por la acumulación de materiales coluviales. Las pendientes van a variar, desde las pequeñas mesetas en las partes altas de los cerros, hasta el 40 por ciento en las laderas de dichos cerros.



Figura: playa de los Muertos

La erosión tanto hídrica como eólica es muy severa, gran parte en razón de la escasa cobertera vegetal, representada por tomillar y espartal.

El segundo tipo de suelo por orden de dominancia son los Xerosoles y concretamente los Xerosoles cálcicos, en el sector sur de la sierra, se entiendes desde el Pozo de los Frailes, hasta Ruescas, alineada subparalelamente a la carretera que los une, también se localizan en La Isleta del Moro, desarrollándose sobre abanicos aluviales. Los suelos son profundos, alcanzando más de 1 metro, con poca pedregosidad, nula rocosidad y situados en pendientes máximas del 8 por ciento. La erosión eólica es muy elevada, mientras que la hídrica es moderada y sólo de tipo laminar.

Estos suelos en el sector sur estaban dedicados a cultivos herbáceos y en la actualidad su aprovechamiento se restringe a esporádicos cultivos de secano, auque, auque cada vez se están viendo sometidos a fuerte abancalamientos, en la zona de Pujaire y a cultivos bajo plásticos, cada vez más extendidos por la zona. En el sector norte dichos suelos están colonizados por tomillares de muy baja cobertura.

Finalmente comentaremos un tipo de suelo, que aparece de forma ocasional, bordeando ciertas puntas del Cabo de Cata. Son los Regosoles litosólicos con diferentes asociaciones en función de donde del tipo de sustrato donde se localicen. En la zona cercana al Morrón de los Genoveses hasta las playas del Barronal, tenemos una muestra de Regosoles litosólicos en asociación con Regosoles eútricos, suelo desarrollado sobre dacitas y andesitas, en pendientes medias del 20 por ciento, con una elevada pedregosidad, escasa rocosidad y una elevada erosión hídrica, con formación de surcos y cárcavas. También los encontramos con asociación de Regosoles calcáricos, al oeste de Carboneras, con desniveles aproximados del 8 por ciento, poseen también una alta pedregosidodad aunque son mas profundos que los anteriores, y en zonas de baja pendiente están cultivados de almendros y cereales abandonados, en donde actualmente se está implantando el tomillar.